
322 escaños de 350 posibles, demasiados.
Deberia estar contento tras los resultados electorales del 9M, en los que el partido socialista ha ganado las elecciones con mayor representacion que hace 4 años, pero no es así.
Flaco favor hacemos a la democracia si nos asentamos en el bipartidismo politico. La apisonadora de dos partidos que son principalmente de centro, con inclinaciones a derecha o a izquierda, me deja un sabor amargo.
En la noche electoral, pesó mas en mi conciencia las palabras de Gaspar Llamazares despidiendose , que los vítores de los socialistas.
Supongo, que la coherencia polítca demostrada por el cordinador de IU estos años tiene un escaso rédito electoral. Se paga a mejor precio, la diferencia que los puntos de encuentro, solo asi se explican los 21, 18 y 17 diputados de IU en la etapa del califato de Anguita, frente a los 2 actuales.
La globalizacion se ha hecho presente mas que nunca en la campaña politica, relegando al resto de partidos a un segundo plano desenfocado. La pegada de carteles supone un acto simbolico mas que otra cosa, los medios audiovisuales, al servicio de los grandes, se han comido a la izquierda de este pais.
Otro lastre es, sin duda, la ley electoral, que perjudica a los partidos con menor empuje. Casi medio millón de votos le ha costado a IU cada escaño, un precio demasiado caro. Sólo en Madrid y Barcelona han conseguido representacion, lo cual indica que cerca de 700.000 votos de todo el territorio, han ido a parar directamente a la basura. Demasiado desprecio para un pais que se dice a si mismo democrático. Aun así, IU debe redefinirse y pensar que quiere ser en el futuro, no están exentos de culpa.
Melchor y Baltasar se han comido a Gaspar.